
Las burbújas viajan soñadoras sobre el viento, pero pueden explotarse...
Solemos tenerle miedo a ese mundo invisible y sutíl donde habitan nuestros pensamientos, como si ellos tuvieran el poder de materializarse por el mero hecho de aparecer en nuestra mente. Muchas de nuestras neurosis empiezan por este terror irracional a nosotros mismos, a lo que pensamos o sentimos, porque esa parte nuestra más civilizada o más social no puede soportarlos o aceptarlos.
Todo lo que sucede en nuestra mente es efímero, va y viene, esa es su naturaleza, y en toda la maraña que a lo largo del día pasa por nuestra cabeza, hay muchos pensamientos verdaderamente negativos, vergonzosos e incluso malvados. Ellos forman parte de nuestra psique, llena de todo lo que vemos, oímos, deseamos, odiamos, soñamos o imaginamos. Por eso, como si de un cajón de sastre se tratase, no deberíamos echar demasiada cuenta de todo lo que nos se cuela dentro, ni dejarnos llevar por ellos o analizarlos más de lo debido o dejar que participen en la imagen personal que tenemos de nosotros mismos. Y mucho menos creer que pueden hacernos o hacer daño. Todo lo contrario, esa espontaneidad nuestra es la que asegura la creatividad. Después de todo, somos nosotros los verdaderos agentes filtradores de toda esa maraña, pero por sobre todo los encargados de aprender a distinguir la simple basura mental de lo verdaderamente valioso.

varias cosas:
ResponderEliminar- veo que es un blog nuevo, asique toda la suerte del mundo, que te ayude tanto como a mi el mio.
- si hay un defecto que tengo es el de querer entender todos, absolutamente todos mis pensamientos/sentimientos, y sé que es practicamente imposible, y por eso me frustro tan a menudo.
- mi cerebro definitivamente es una GRAN maraña de pensamientos!!!!
gracias por tus palabras Orne, me ayudaron, mucho
:)